miércoles, 14 de junio de 2023

Me rompió el culito el camionero

Esta historia fue cuando tenía 14 o 15 años, en un paseo de campamento.

Un día mis amigos de la escuela y del barrio deciden ir de campamento a la playa del sur, toda una semana, pero se acordó que nos vendríamos el sábado, pero ellos querían quedarse hasta el lunes, éramos como 7 personas. Yo tenía el sábado una reunión importante del cole.


Así que el viernes en la tarde como las 19.00 salí a la ruta para regresarme, todo estaba bien estaba esperando el colectivo, pasaron como más de 50 minutos, y no pasaba ninguno, ya era de noche, hacia frio, estaba solo con el short, una chomba y un buzo, cuando se para un camión tráiler, me dijo "adónde vas?" dije "a Capital", era como casi 4 horas, me dijo "subí, te llevo si querés", lo pensé me ahorría dinero y lo bueno que no esperaría más, al subir me dice que se llamaba Marcos, yo le dije "Yo Manuel", al sentarme él empezó a manejar pude ver sin querer que estaba con un short de tela delgada y se apreciaba que su pija la tenía a un lado, y se notaba gruesa aún estando flácida, me pregunto qué hacía, y le conté que venía de un campamento, con amigos, que habíamos jugado en un campeonato de futbol, y estábamos festejando, pero que tenía que regresar.

Me pregunto: qué edad tenés?

y le dije: 14 años 

-Ah que bueno! me dijo y me pregunto si tenía frio, y le dije que sí, me preguntó si había traído algo que ponerme, le dije que si mi buzo, dijo "entonces ponételo", pero tenía que sacarme mi short de baño, y no tenía debajo nada, mi buzo era eso licrados, si me lo ponía encima me fastidiaría, él me dijo que no tenga vergüenza, que estamos entre hombres, así que me saqué el short y yo ví que me miraba de reojo porque estaba manejando, de repente salió de su voz un suspiro, y tenía una mirada morbosa, una sonrisa morbosa, me puse mi boxer y el buzo, cuando me preguntó si tenía novia, le dije que no, también me preguntó si ya había tenido relaciones sexuales, le dije que no, me dijo "así que sos virgen!?" riéndose, en realidad yo no había tendido sexo con un hombre en varios meses, así que tenía el culo medio cerradito, y este hombre me estaba calentando, de ver como esa pija en ese short crecía, se ponía dura, él se dio cuenta, que estaba mirando, me dijo que tenía que parar para descansar aunque sea una hora, que venía manejando más de 12 horas sin parar, también me dijo que hacía más de una semana que no tenía relaciones sexuales, que tenía los huevos llenos de leche, que le disculpara por su pija que estaba hinchada, mi ano sentía que me latía y lo sentía mojado.

Marcos paró un sitio oscuro donde había otros camiones también estacionados pero a la distancia, me dijo que dormiría en su litera, si deseaba también podía dormir ahí mismo, pero quería decir que aceptaba tener sexo con él, fue y cerró la litera, yo estaba en el asiento pensando que hacer, deseaba entrar porque cuando paso pude ver que su pija tenía una proporción enorme más que cualquier otro que haya probado, se me hacía agua en  mi boca y mi culito, sentí  todo callado atrás, ya habían pasado más de 50 minutos, me sentía incomodó ahí en el asiento a pesar que era bien cómodo, mi mente me traicionaban decía que entrara, él era medio panzón, algo bajo, peludo, con barba media crecida, corpulento, robusto, un camionero, cuando pudo más mi deseo de tener y sentir esa verga, entré, él estaba echado de espalda, yo me eche de espalda a él, pensando que algo pasaría pero  no, me quede dormido, cuando me despierta su mano que la tenía en mi cintura y el pegado a mi espalda sentí su verga detrás mío, entre mis nalgas, me susurró en mi oído, me dijo "sabía que te gustaba mi verga, me di cuenta como lo mirabas, pero es muy gruesa te hará gritar, pero te gustará sentirla dentro" entonces empezó a sacarme el buzo y mi bóxer, también me sacó la chomba, quedando desnudo yo de espalda, mientras él me tocaba por todo el cuerpo, sobre todo mis piernas y mi culo, y me decía que rico culo, lo tenés durito, bien paradito, linda espalda tenés, tu piel es suave, también sentí que él se empezó a sacar el short y su remera, cuando se arrodilló poniéndose hacia abajo metió su cara y lengua en mi culito con sus manos rudas abriéndolo, que rico me lamia mi culito que estaba ya algo lubricado por mi calentura, él me decía que rico culito está que pide verga, como late, pero tengo que chupártelo para se dilate más, ese es el truco, que tenés que relajarte al punto que tu culito esté dilatado de placer, y después te echare esta crema de leche y coco, para que resbale por dentro, así disfrutá de esta chupada de culito perra, que vas a sufrir con mi verga, de placer, así fue que empezó a echar esa crema, se sentía fría, pero olía rico , su aroma era agradable, me volteó y colocó entre mi estómago y cintura una almohada redonda, levantaba mi culito un poco más, lo sentí ponerse detrás mío con su verga,  sentía su pecho peludo en mi espalda, coloco su pija entre mis nalgas y lo sobaba,  sintiendo como rosaba mi esfinge, que me latía, solté varios suspiros de placer, al roce de ese tronco duro, él me decía espero que soportes mi verga, te gustará como te rompo el culito, entonces la colocó en la entrada de mí ano, su cabeza haciendo presión, cuando presionó y entró su cabeza que dolor sentí, después de varios meses una verga, estaba disfrutando mucho ese macho, y empezó a entrar, en cuanto se desplazaba por dentro que dolor sentía, pero quería que siga, sentía que me partía el culito, yo resistía ese dolor por que sabía, que después sería rico, el dolor era intenso, mientras iba entrando, me partía en dos esa chota gruesa, en una de esa volteé mi cara hacia el otro lado y vi que tenía un espejo, en la pared de la litera, pude ver como estaba el camionero desnudo detrás, esa verga que entraba, lo gruesa que era, él bajaba despacio y se iba desapareciendo entre mis nalgas, que dolor era, cuando sentí que su pecho chocaba con mi espalda y su pelvis con mis nalgas, sus huevos y pelos púbicos chocaban con mis nalgas, se quedó quieto un rato y todo su peso en mi espalda, como me dolía ese pene, gracias a la crema había entrado, porque lo tenía súper apretado a mi culo, dentro y no sé hasta dónde estaba dentro, pero dolía mucho, sentía que me partía en dos, que dolor, me susurró, al oído que rico culo tienes puta, te has tragado todo, eso quiere decir que te has comido otras vergas, para que soportés la mía, pero aún así tu culito esta bien rico, como un guante, espera que se acostumbre para no hacerte daño, tu culito se adapta en unos minutos, mientras me besaba el cuello con lengúetazos incluidos, y su mano manoseaba mis piernas, ya estaba pasando el dolor cuando él me dijo, siento que el dolor pasó y estás más relajado, entonces te voy a dar duro, empezando a sacarlo y meterlo sentía que salía llevándose mi culito hacia afuera y después lo metía llevándose mi culito con todo hacia dentro, empezó despacio y fue aumentando la rapidez del meter y saca, que dolor sentía pero el placer era más, que rica pija, que gruesa era, que dura era, como se sentían sus venas hinchadas, a hacerlo más rápido el placer aumentaba, yo soltaba sonidos de placer estaba gozando esa verga del macho, él me decía que rico perra, tenés un culito rico, sos una putita, sigue disfrutándolo, cuando mi mente se nublaba, sentía que iba a acabar, y al él también se le hinchaba más, y soltaba soplidos de triunfador cuando explotó en mi culo y muy dentro su leche caliente espesa, dentro mío llenándome todo mi interior, se quedó quieto y yo sintiendo como descargaba y descargaba su leche dentro, al sacarlo sonó como vacío, como un corcho, sentí mi culo abierto, se echó a mi lado y vi su pija todavía dura, llena de leche, y de mi ano me salía abundante leche que se desparramaba por mis piernas y nalgas, no aguanté y me apoderé de su pija chupándola, estaba muy excitado, empecé a mamársela, es una pija enorme, le saqué toda la leche que salía todavía, dejándolo limpio, hasta que empezó esa pija a ponerse flácida, cuando nos quedamos dormidos desnudos, no se cuánto pasó, al despertarme, él estaba manejado, me dijo "putita estamos por llegar, vestite!" ya eran como las 6 de la mañana, paró y me dijo que lo había pasado rico, que tenía un rico culito, que pasaría por acá el próximo viernes, si quería repetir, me recogía en ese paradero, que con él tenía un lugar donde podía pasarla rico, bajé del camión, y vi cómo se iba, me dolía mi culito, sentía partido en dos, pero también me sentía muy satisfecho.

Al siguiente viernes ahí estaba esperándolo para sentir otra vez su verga...



miércoles, 10 de mayo de 2023

Tarde de quesito y lechita

Esa tarde estaba muy caliente, salí a caminar y me metí por calles a las que nunca había frecuentado, en un momento en una de esas que esta cerca de las vías del tren, veo un señor sentado en el suelo. Y cuando paso por su lado, su olor a macho se sentía casi en el aire, lo miro tratando de ser disimulado, y se da cuenta, me dice algo así como "que mirás pendejo?!" tan fuerte que me asusta.. 

Este hombre era grande de cuerpo, espaldas anchas, pelo algo desprolijo, barba de varios días algo canosa, se lo veía con una camisa amarillenta, media abierta dejando ver su pecho peludo. Hermoso oso por su barriga.

Creo que hice mal pero me di vuelta, lo miro y veo que está parado, se toca el paquete, bastante abultado debo decir, haciendo un gesto apretándolo con una mano y diciendo "querés esta?!".

Puse cara de susto, aunque en el fondo hizo que mi pija empezara a despertarse. 

Vio mi cara y agrego:

- Vení a hacerme compañía bebé, que papi está cargado.

Ahora bajando la voz y en tono suave. Seguía con la mano en su bulto. Y no supe que decir, pero me quedé paralizado mirándolo.

Supuse estaba algo borracho. 

Y decidí decir tímidamente "bueno papu".

En la misma calle, me agarra mi mano y la pone sobre su paquete, que estaba abultado y moviéndose. 

- Vení pendejo que te doy la mema. 

Dice esto y me agarra la mano, me lleva detrás de una chapa media abierta que intentaba tapar un terreno baldío. 

Con la otra mano me obliga a agacharme y me guía hasta su entrepierna. 



Su olor a macho, me atrae, por más que se notaba que no se había bañado ese día o en varios, me calienta ese olorcito que sale de él. Me impregna la nariz. 
Él sigue abriendo el cierre del pantalón de jeans bastante gastado que usaba. Desabrocha y cae hasta sus rodillas, dejando ver su boxer blanco algo manchado puedo notar, se lo baja, y ahí esta su verga bastante gruesa, debo decir, con algo quesito noto enseguida con olor fuerte a meo, y seguro algo de líquido preseminal que se veía chorrear de su verga. Abro la boca y mi lengua pasa por ese glande con quesito (smegma), lo saboreo, me lo trago, y meto su glande primero en mi boca, juego con mi lengua, y succiono cada jugo que va saliendo a montones. Se nota que es de esos hombre que larga mucho preseminal y me encanta, me calienta más. El hombre solo gime, y dice palabras como "bebé así", "seguí que papi te da recompensa" y "te voy a llenar esa boca de lechita de papi vas a ver".

Me calentaba mucho su voz ronca y gruesa diciendo esas cosas. Por momentos agarraba mi cabeza y llevaba el ritmo metiendo su verga gruesa hasta mi garganta casi ahogándome. Pero resistía porque me gustaba. y mi lengua jugaba en el agujerito de su cabecita donde no dejaba de salir líquido. Era tan rico ese preseminal que me encantaba.

Estuvo así largo rato tomando mi cabeza como cogiendo mi garganta. Hasta que dejaba que yo tomará la iniciativa y degustaba y saboreaba su pija.

Hasta que en un momento me dice que viene el premio por tan buen mamador que resulté. 

- Ahí va bebé la lechita de papi, no dejes escapar nada que va con amor, tomala toda bebé...

y gimiendo de repente dice "ahí va" y entonces pego un grito animal que creo que algún vecino habrá escuchado. Entonces largó mucha leche. Como nunca entró directo a mi garganta la mayoría porque salía mucho líquido y no podía retenerla en la boca para saborear. Aunque casi cuando ya no salía y largaba su último chorro de leche, a ese lo pude saborear hasta la última gota, era algo dulce y amargo a la vez. La verdad que una de las leches más ricas que probé..

Sacó su verga de mi boca. Y viendo quedaba una gota en la puntita, pasé la lengua. Y me dice "que goloso el bebé!"

- Querés más bebé? vas a tener que jugar más con la mema de papá hasta que se cargue de nuevo. 

En eso se la chupo de nuevo. y como no había perdido dureza fue muy placentero. Y para él también ya que me agarró de nuevo la cabeza como cogiéndome bastante salvaje esta vez...

- Te gustó la lechita de papi?

Con mi cabeza le dije que si, porque no podía hablar del ahogo con su pija. 

- Te quiero cojer bebé y no paro hasta que te dejo embarazada, querés? 

Le dije que si.. Me paro, me bajo los pantalones. Le muestro mi cola, algo peluda en la raya del culo. Que me dice:

- Parece una conchita bebé ufff... Como te voy a enlechar! 

Dijo eso y me agarró dándome vuelta, escupió su mano, puso saliva en la raya y en la entrada de mi hoyito. 

Y medio brutamente, intenta meterla, como lo tenía medio cerrado. Pone más saliva, en mi agujero y en su pija.

Intenta de nuevo, esta vez me hizo ver las estrellas, ya que me dolió al meterla de golpe. Le dije que me dolía.

- Me duele papi

- Aguanta bebé que papi quiere llenarte de leche! aguanta pendejito puto! 

En eso último cambió el tono a macho alfa enojado. Me calentó.. 
Primero se quedó quieto mientras sentía como su verga se movía sola en mi interior.

Después empezó un mete saca sin sacarla del todo, con bastante fuerza y brutalidad. Pero ese dolor fue pasando y convirtiéndose en un placer que hace mucho no sentía mi culito. 


Entonces me dice "ahí va putito toda mi lechita para vos bebé", gime bien fuerte otra vez, con esa voz de macho que me calienta, y siento en mi interior como un líquido caliente, toda su leche, inunda mis entrañas...
Después de ese día lo he visto, es casado y con hijos.. Nos guiñamos un ojo. Lo vi varias veces más y repetimos esa experiencia. Como me gusta el olorcito de sus huevos y su chota es indescriptible. 



 



jueves, 19 de enero de 2023

Mi primera vez con un hombre (de la web, pero arreglado por mi)

Mi primera vez con un hombre no fue como a algunos le sucede, y como pensaba que me sucedería, con un hombres atractivo, lindo o exitoso.


Mi nombre es Nicolás. En aquel momento yo estaba casado con una mujer, y tenía 32 años. Me desempeñaba como médico en mi consultorio. Mi esposa es una linda mujer, con lindo cuerpo, sin mucha cola pero con unos pechos generosos, y muy fogosa en la cama.


Conocí a Carlos en un curso de lectura. Yo llevaba ya seis meses, y él se presentó una tarde, con cierta timidez. A poco de empezar comenzó a ser bastante participativo, y demostró enseguida su cultura. Es un hombre muy leído, apoyado también en sus 62 años. Al contrario, yo era bastante callado, me gustaba escuchar opiniones de todos, y claro, opinar también en alguna oportunidad.

Carlos es un hombre muy alto, de aproximadamente 1,90 metros de altura, no muy gordo pero si con una contextura física enorme, con una panza como quien dice cervecera y con unos brazos que asustan y hace pensar que en sus momentos de juventud impartía miedo a quien lo observase. No mucho pelo en la cabeza, pero en el cuerpo pareciera que si porque se le asomaban los pelos por el cuello cuando usaba camisas, tiene unos bigotes abundantes, con una voz ronca varonil  y ojos marrones oscuros.

De a poco empezamos a hablar, alguna vez antes de empezar, y alguna que otra vez a la salida. Todo en tono cordial, y sin sospechas de ningún tipo.

De a poco empecé a notar que Carlos era un tipo muy locuaz, hablaba hasta por los codos, y a muchos de los compañeros empezó a caerles antipático. Monopolizaba la palabra, contradecía al resto y con el tiempo se fue aislando. El resto del grupo empezó a hacerlo a un lado, y a ponerle algún apodo, "viejo gaga" era el más conocido. 

La cosa se fue poniendo peor y le hacían bullying de una forma que me empezó a molestar, por lo que de a poco empecé a acercarme a él. Al conocerlo me di cuenta que no era un mal hombre, solo muy seguro de sí mismo y por supuesto, vanidoso, pero con sentimientos nobles. Poco a poco fuimos hablando más, y al ver que tenía un amigo, el grupo dejó de tomarlo como punto de risa.

Comenzamos a juntarnos en algún bar para leer un rato primero, y después simplemente para hablar de la vida. Y ahí él empezó a halagarme en ciertas maneras. Primero con mi ropa, diciéndome que tenía muy buen gusto, luego con mi corte de pelo, y así fue tanteando la situación.

Con el correr de los meses empezó un "juego" en el cual me fui sumergiendo, consistente en que él deslizaba algún comentario sexual, y yo me reía o sumaba algún otro. Teóricamente todo era en juego, pero de a poco empecé a notar que de a poco su mirada empezaba a mirarme más fijo, que en el tono de sus comentarios había menos risa y algo más de realidad, y se empezó a formar en mi la idea que quizás él fuera más en serio que un simple chiste.

Un día me invito a leer en su casa, y si bien la idea que quizás él quisiera algo más vino a mi mente, decidí aceptar. Durante semanas fui a su casa, con el total consentimiento de mi ex esposa, dado que no le ocultaba nada de eso, nada había que ocultar. Lo que si ella no sabía, era que de a poco yo había empezado a tener pensamientos eróticos con situaciones homosexuales, y masturbaciones en las cuales empecé a meterme un dedo en la cola, para posteriormente penetrarme con un consolador anal con el que jugaba con mi esposa.

Todo cambió de golpe, una tarde que como tantas fui a su departamento a leer y charlar. Todo se desarrollaba como siempre, pero en un momento cuando salgo del baño, abro de pronto la puerta y me encuentro con que está esperándome del otro lado. Nos quedamos cara a cara, y sin pensarlo demasiado me dio un beso. Si bien yo había pensado varias veces en un posible encuentro con Carlos, la situación obviamente me cayó como un baldazo, e intenté resolver de la mejor manera. Y le dije:

- "Perdón Carlos, pero no, nada que ver”

- "Nico, te encanta esto, solo tenés que soltarte, es obvio que tenés ganas"

- "No no, nada que ver. No me van los hombres, creí que era claro que todo era un juego"

- "No podes fingir Nico, llevo mucho tiempo de esto y me doy cuenta enseguida cuando algún hombre quiere pija"

Se me volvió a acercar, arrinconándome contra la pared. Me volvió a besar intentando meter su lengua, y ante mi rechazo, fue directo a mi cuello. Quedé extasiado, hacia fuerza para que no me gustara pero estaba en las estrellas, sentía su respiración acelerada, y me empecé a calentar mucho. Me agarró la mano y la llevó a su paquete notando que estaba su pija bien dura. Cómo médico he visto muchos penes y el de Carlos parecía al tacto tamaño promedio. Del cuello fue nuevamente a mi boca, y nos besamos apasionadamente con desesperación.

- "No estoy preparado Carlos, podemos dejarlo para otro... día..." 

(casi no podía hablar, y salían gemidos entremedio)

- "Yo si estoy preparado Nico, me tomé un viagra antes que llegues"

Y me siguió besando y metiendo lengua, mientras saboreaba su saliva.

Me llevó de la mano a su habitación y nos acostamos en la cama.

- "Bajame el jogging" (Estaba con esa prenda y remera)

Lo hice y ante mí apareció su pija, de tamaño normal, poco vello, pero ya gomosa y con líquido preseminal. Cosa que me hizo babear de deseo.

- "Mirala bien Nico, esta va a ser la primera pija que vas a tener en el orto"

Sin que diga nada más empecé a chupársela, como pensé que se debía hacer, copiando lo que las mujeres habían hecho conmigo. Carlos empezó a gemir de placer, y hacerme correcciones sobre mi forma de chuparla. Increíblemente en muy poco tiempo pase de tener terror a querer ser el mejor chupapijas de Buenos Aires. Lo mamé unos 10 minutos, despacio, intentando concentrarme, y no pensar en lo que estaba haciendo.

- " Listo Nico, ahora te quiero culear"

- "Mejor acaba y cogemos otro día"

- "Ponete en 4 mi amor"

Y me ubico como él quería que me pusiese. Apoye los codos sobre el colchón, y él se ubicó detrás mío. Me lleno la cola de gel lubricante, y comenzó con algún dedo. Siguió con chuparme mucho la cola, y a jugar con sus dedos, metiendo y sacando uno, siguiendo chupando, y cuando vio que yo lo toleraba bien, se llenó la pija de lubricante, y la apoyó en la entrada de mi ano. Me la iba a meter a pelo y me daba morbo.

- "Ahi va, bebé"

Empezó a empujar en el hoyito y el dolor empezó a aparecer, tal cual describen todos los que tuvieron esta experiencia. Intenté hacer como  aconsejan, relajar los músculos y respirar hondo, pero con un grandote atrás, agarrándome de las caderas y empujando con la pija se complica muchísimo. Pero me encantaba que dominara así. Una vez entró la cabeza, fue empeorando, sentía un cilindro que a presión quería romperme las entrañas, realmente insoportable.

- "Basta Carlos!! Ahhggghh!! Sacala por favor!!

-"Shhhuu! tranqui que ya pasa lo peor"

-"Nooo, sacala ya!! No aguanto!!!! "

-"Shhhuu! ya pasa bebé"

-"me duele por favor sacalaaa"

-"Nico, tranquilo que ya termina de entrar, shhhuu! relajá ese orto que desde ahora es mío"

De a poco esa sensación de puntada interminable empezó a ceder un poco, si bien aún dolía muchísimo. Sentí sus muslos en mi cola, y supe que había llegado al fondo. Nos quedamos así inmóviles por un minuto (o eso me pareció) mientras él me decía:

- "¿Sabés la cantidad de putos como vos desvirgué? Se hacen las difíciles y terminan todas con la cola llena de pija”

Yo no sabía si putearlo, ignorarlo o prenderme en ese juego morboso... decidí callar.

Al poco tiempo empecé a disfrutar la situación, si bien el dolor continuó durante todo el sexo. Cuando Carlos vio que no me quejaba tanto empezó de a poco a sacar y meter, sacar y meter, muy muy despacio al principio y ganando ritmo, y después fue en algún momento algo intenso.

Recuerdo haber pensado en aquel momento "quizás más adelante me arrepiento, al menos ahora tengo que disfrutar si puedo", y comencé a soltarme y soltar lo que me salía, en mi caso gemidos de placer.

- "Ay como te gusta bebe!!!"

- "Aaaahhh" (gemía fuerte y eso lo hacía ponerse más bruto y metermela más fuerte)

- "Querés que te dé más pija?"

- "Ayyy papi ahhh ahhh"

- "Decime o no te cojo nunca más"

- "Ah ah ah, me vas a querer seguir cogiendo viejo forro, dame más pija ahhhh así papá, más adentro metela"

Y ahí continuó con el bombeo, suave siempre y fuerte por momentos, hasta que sentí que le metía hasta el fondo, y soltaba un chorro enorme de leche que inundó mis entrañas:

- "Aaaaaa bebé te voy a llenar de leche! aaaa ah!"

Y se me desplomó arriba mío.

Yo estaba empalmado pero no había acabado, por lo cual empecé a masturbarme mientras aún tenía su pija en mi cola y tuve un tiempo orgasmo del que creo se enteraron todos los vecinos.

Si bien Carlos me ofreció a quedarme en su casa, y hasta llegó a rogarme, me fui rápido, con la cola usada por primera y llena de su lechita, pero no fue la última vez en mi vida que Carlos me hiciera suyo. 






jueves, 8 de diciembre de 2022

Desvirgado (de un amigo)

Comienzo diciendo que esta experiencia sucedió ya hace muchos años cuando contaba con 11 años de edad, en un paseo de la escuela, en una playa cercana a la ciudad donde vivía; desde chico fui algo gordito pero no tan obeso y me caracterizaba por tener un buen culo en esa época, me consideraba bien varonil pero mis compañeros siempre me cargaban por el hecho de que nunca hablaba de chicas o porque no tenía novia, pero no le daba importancia.

Pero lo que sucedió en esa playa me superó emocionalmente, la agresión verbal que recibí me superó, y me molestaban por la gordura y por mi gran culo (seguro envidia) que tenía en comparación con los de ellos, no podía defenderme antes sus burlas y estaba a punto de ponerme a llorar cuando un grito fuerte a mis compañeros los hace callarse y corren del susto, yo también me asusté pero supe que era en mi defensa así que me quedé mirando a esa persona; era un hombre bastante mayor (58 años por lo menos de 1,92 metros de estatura y unos 110 kg al menos, usaba una camisa floreada tipo tropical abierta que dejaba ver sus marañas pelos entrecanos en el pecho y un short de color claro hasta las rodillas).

Se acerca preguntándome como estaba y el por qué se estaban burlando de mí, sólo le dijo que era por que me veían gordo, me tranquilizó y para hacerme sentir bien me dijo que si era por gordura él era mucho más gordo, rió y me invitó a que fuera a un local de la playa por un helado; acepté enseguida y fuimos caminando, y él me dijo su nombre y de donde era, y que estaba en la playa aprovechando unos días de descanso de su trabajo; él era de la misma ciudad, pero de otro barrio, era divorciado y tenia 3 hijos pero todos ya casados y tenía 2 nietos uno de ellos de 10 años, y me dijo que vivía solo pero poco paraba en casa ya que era camionero y tenía que viajar a ciudades lejanas a veces por meses. Luego al llegar al local empezó a interrogarme: qué edad tenía, con quién estaba en la playa y con quién vivía en la ciudad, le fui respondiendo todo, mirándolo de a ratos, ya que me costaba mantener mi mirada en sus ojos que sentía penetrantes: le conté que tenía 11 años, que cursaba quinto grado y estaba en la playa en un paseo con mis compañeros, algunos padres y 2 profesores; que vivía con mi abuela y 2 hermanas pequeñas, que mi padre fue un alcohólico y siempre estaba borracho y en una de esas borracheras lo atropellaron y murió y que mi madre nos abandonó ya hace 4 años atrás y su abuela se hizo cargo de ellos.

La charla se hizo muy amena todavía más con tremendo helado que me invitó, sin darme cuenta habíamos estado más de 2 horas charlando y fue él quien indicó que tal vez mis profesores estarían preocupados buscándome; le agradecí el helado y antes de irme quise ir al baño a mear y eso hice, sin darme cuenta que él fue detrás de mi también, al entrar vi dos mingitorios uno al lado del otro, fui al que estaba en el fondo y me puse a mear, cuando vi que él entraba me puse nervioso pero no podía hacer nada, así que seguí meando y él se puso a mi lado y se desabrochó el pantalón, bajó el cierre y sacó su pija y no pude evitar la curiosidad de mirársela, cosa que él notó de inmediato y se puso a reír, claro está que me dio vergüenza pero el hombretón me tranquilizó nuevamente diciendo que era normal sentir esa curiosidad y entonces se puso frente a mi mostrándome su enorme miembro que veía crecer de a poco y endurecerse.

Trataba de poner la vista para otro lado pero mis ojos se volvían hacía él y su verga, por tanto el hombre me invita a agarrársela pero sin decir nada toma mi mano y hace que se la toque, realmente la sentía enorme, y le incitó a que lo masturbara cosa que hice con torpeza ya que era la primera vez que le agarraba la verga a alguien, y cada vez se hacía mas grande y dura, y noté que largaba un líquido cuando se la tocaba que era pegajoso, después saca mis manos de su pija y me dice que espere, me lleva hacía la puerta le pone el gancho y me indica ahora que me la ponga dentro de la boca, quise evitarlo pero me sujetaba con fuerza la cabeza mientras me baja llevándome hacia su pija y empiezo a jugar con ella en mi boca, el sabor era muy salado al principio por la orina que había salido antes pero de a poco me fue endulzando su preseminal, que era riquísimo por cierto, y me fue agradando cada vez más.

De a poco me la fue metiendo más produciéndome grandes arcadas que varias veces me daba ganas de querer vomitar y salían lágrimas de mis ojos, pero la excitación del hombre fue mayor en ese momento para darse cuenta que me estaba complicando haciéndole sexo oral, hasta que empezó a hacerlo más rápido hasta que sentí que le salía un líquido espeso y salado que quise escupir de inmediato pero el tipo me sujetó tan fuertemente la cabeza que no pude hacerlo y más todavía que me dijo tajantemente que me la tragara cosa que no pude evitar ya que entró directamente en mi garganta gran parte, después de eso saca la verga de mi boca y la exprime y vi que salía un poco más de ese liquido blancuzco y espeso y me indica que le pase la lengua y me lo trague también, esta vez el sabor no me pareció tan desagradable, a eso ya su pija se estaba poniendo más flácido y disminuyendo tanto su grosor como su porte, se la guarda y me dice que me lave, y entonces salimos del baño. 

Me pregunta: te gustó bebe la lechita? 

y en el shock de lo sucedido asiento que si con la cabeza.

Nadie se percató de lo sucedido y nos fuimos caminando hacía donde estaban mis compañeros, pero antes me indica que al día siguiente fuera a su casa indicándome donde encontrarnos, a cierta hora, cosa que dijo que si, me dio dinero para el bus y un poco más para que pasara bien la tarde en la playa. Al llegar nadie se había dado cuenta que no había estado y después de unas horas volvimos a la ciudad y al llegar, en la noche antes de dormir, seguía recordando esa agradable experiencia y queriendo que al día siguiente se volviera a repetir.

De acuerdo a lo que me había dicho llegué a esa plaza poco antes de la hora acordada esperando con ansias que apareciera y pasó bastante rato y no aparecía, ya pensaba que se había olvidado pero por fin lo vi llegar y creo que él notó la alegría en mis ojos porque me levantó y me abrazó con fuerza al saludarlo con un beso, y entonces nos dirigimos a su casa, unas 3 calles de distancia, en el trayecto me agarra de la mano como si fuera su nieto y eso me hizo sentir muy seguro, al llegar me ofrece una chocolatada con una porción de torta y se sienta al lado mío mientras me empieza a acariciar la cabeza y me abrazaba constantemente, y yo sentía su olorcito a hombre que me gustaba, hasta que me hizo parar frente de él y empieza a besarme; en la boca, metiendo lengua, cosa que nunca había hecho, y torpemente me dejé llevar, luego me desnuda completamente y me acaricia y besa por todos lados de mi cuerpo; mi espalda, mi culo escupiendo saliva mientras los hace en mi hoyito, mis piernas, etc. luego se saca la camisa y me anima a que lo acaricie, era como acariciar a un oso, tenía pelos por todo el cuerpo, cosa que me electrizaba, hasta que le agarré su verga y se la empecé a chupar por un buen rato, esta vez no hubo apuro como fue el día anterior por temor a ser descubiertos, luego me sorprendió que tomara mi verga chiquita ante la de él y le empieza a hacer sexo oral también por corto tiempo, fue algo que me gustó. Aunque más me gustaba chupársela al hombre. Yo creí que largaría el mismo líquido espeso que aquel había largado el día anterior pero no sucedió.

Pero igual me agradó mucho, todavía yo no estaba desarrollado sexualmente y mi pija era bastante chica (8 cm erecta) en cambio, la del hombre al menos tendría unos 20 cm, cabezona y muy gruesa. Después nuevamente me pide que se la chupe hasta que se le pone dura como piedra y en mi inocencia esperaba que largara esa leche especial que con el tiempo disfrutaba enormemente tragármela pero no lo hizo; me llevó a su cama y me coloca como de perrito y se puso a besarme el culo pasándole la lengua, y su barba que me hacía cosquillas ricas, hasta que me abrió las nalgas y se puso a pasar su lengua por mi anito virgen cosa que me agradó muchísimo, era como un pequeño shock eléctrico… Luego me empezó a introducir un dedo con su saliva con mucha calma en forma circular que por momentos me dolía bastante pero el gusto era mayor, luego fueron dos dedos, combinando con su lengua y su saliva, esa vez el dolor era mayor que el placer pero no quise demostrárselo y solo cerraba mis ojos, él sacó de su velador una crema y eso lo relajó más y sin darme cuenta ya había introducido 3 de sus dedos.

Luego me pidió que nuevamente le hiciera sexo oral, su verga estaba muy flácido pero casi por arte de magia mi boca la volvió a poner como roca de nuevo en menos de un minuto, me dio vuelta y empezó a colocar su pija en mi hoyito jugando de la misma forma que lo había hecho con sus dedos, cosa que me gustó hasta que empezó a penetrarme, de inmediato el gusto se transformó en dolor traté de no demostrarlo pero era imposible no hacerlo los quejidos y hasta un par de gritos lo hizo detenerse por un momento pero sin sacarlo me cambió de posición, y así de lado empezó de nuevo, el dolor era menos pero de todas maneras me incomodaba, el hombre trataba de no ser brusco pero llegó un momento que su calentura animal no le permitió frenarse y empezó cada vez a penetrarme más fuerte aunque sin duda no fue completo pero el que lo hiciera acelerándose cada vez más hizo que gritara, y tapándome la boca con su mano, siguió y me penetró con más fuerza. Sintiendo como su verga gruesa rompía mi culito.

Me empezó a gustar en un momento y me olvidé de ese dolor hasta que su jadeo se hacía más intenso y desesperante, y entonces sentí como ese macho explotó dentro mío derramando su semen caliente casi hirviendo desde mi punto de vista dentro de mi ano ahora desvirgado, así fue que me abrazó y cada vez sentía más de sus espasmos dentro mío, luego sacó su pija ya media flácida y chorreando líquido seminal mezclado con un poco de excremento y sangre cosas inevitable que me asustó, pero enseguida me tranquilizó y se limpió de inmediato y me puso una pomada en el hoyito que quedó rojo y abierto. Después me indico que sólo me había introducido la mitad de su verga que para otro momento mi anito se acostumbraría y se dilataría mejor y ya lo podría disfrutar todo bien adentro.

Y tenía razón ya que nos seguimos viendo por mucho tiempo (4 años más o menos) y les puedo contar que el último año ya lo disfrutaba tanto como él. 

Ese osote me hizo su putito y nunca lo voy a olvidar..






jueves, 10 de noviembre de 2022

Grata Tarde Sopresiva

Aquella tarde, como otras muchas, crucé el paso elevado que separa mi localidad y la estación de servicio donde paran tantos camioneros a comer y descansar, y me llevé una grata sorpresa.

Aquella tarde me guardaba un rato delicioso, aún hoy lo recuerdo; los nervios me pueden y el calor invade mi cuerpo. 

Serian las 4 de la tarde cuando crucé el paso elevado para ir a la estación de servicio de enfrente de casa, era el único sitio donde podía comprar cosas para el hogar sin tener que desplazarme o tener que tomar el colectivo para ello. La tarde era soleada, la temperatura no era excesiva pero era verano y tras el almuerzo mi localidad se sumía en el más absoluto silencio, ya que muchos dormían la siesta y otros no estaban porque trabajaban alejados. Al llegar ahí la tranquilidad era inmensa, antes de comprar di una vuelta por donde estacionan los camioneros para abastecerse, había dos camiones. En el primero no había nadie al parecer, en el segundo un camionero por fuera andaba ajetreado. 

Me dirigí hacia el baño que allí tienen y me puse a mear, aún no había terminado cuando un hombre de unos 35 años o más, después me di cuenta que era el camionero que había visto momentos antes, se puso en el otro mingitorio y sin atreverme a mirarlo descaradamente oí el chorro de su orina contra la loza, me excitó aquel sonido. El corazón me latió mas rápidamente y empecé a mirar de soslayo, el tipo pareció darse cuenta que era observado por mí porque se retiró un poco y pude ver el chorro de su orina y parte de su pija flácida, pero aún así bastante gruesa, eso me calentó. Y se me paró un poco la pija. Ya habíamos terminado de mear y seguíamos en la misma posición. 

Sin abrocharse se dirigió a un box de los 3 que había, y pensé que ahí había terminado todo, me abroché y me dispuse a salir de ahí, su puerta se mantenía abierta de par en par y vuelto hacia mi me enseñaba su chota gruesa, miré a un lado y otro y me metí en aquel minúsculo box con él, tras cerrar la puerta y mientras con una mano me buscaba un pezón con la otra me acaricio el culo, después dejo de hacerlo y me subió la camiseta, mi pezón ya duro y excitado recibió un mordisco y chupada que me hizo suspirar, tras esto me agarró por la nuca y haciendo fuerzas, aunque yo no me resistí para nada, me llevó a su entrepierna, unos slips blancos de algodón guardaban su tesoro y su olor; era una mezcla de sudor, orina y líquido preseminal, (como me calienta recordarlo) cerré los ojos y dejé que su aroma me envolviera mientras refregaba sus calzoncillos con olor a macho por toda mi cara, no sé el tiempo que estuvimos así pero mi mente pedía a gritos su pija en mi boca, saborear su masculinidad y esos jugos que mojaban sus slips, chupar sus huevos peludos, sentir sus embestidas dentro de mi boca húmeda. 

Me agarró por la barbilla y me subió hasta ponerme de pie, me miró a los ojos y me dijo un sencillo y contundente: seguime bebé. Se terminó de abrochar y salió del cuarto de baño y salió fuera al parking y se dirigió a su camión, lo abrió y se metió dentro, hice lo mismo y me vi en una cabina amplia y fresca, el aire acondicionado se encargaba de ello. Se froto el bulto y se metió detrás de los asientos, ahí en una cama no tan ancha se echó y se empezó a desnudar; se sacó la camisa de manga corta, sus pantalones cortos, y sus borcegos, mientras yo observaba todo muy excitado, era todo peludo con una panza hermosa y era bien machote y sexy, me agarró de la mano y me llevó a su lado, me quite los zapatos y decidí dejarme llevar, ser su trofeo, que él mismo me dijera que hacer, había una connotación dominante en su actitud y decidí perderme en ella. 

Él me dijo: chupame todo, no dejes nada sin chuparme, wooffff! y así lo hice, todo su cuerpo paso por mi lengua y mi boca, chupé sus pies anchos y peludos, lo oí gemir mientras metía mi lengua entre sus dedos, mientras chupaba su dedo gordo, mientras chupe su planta aspera y sudorosa, después fui subiendo por sus piernas y se las abrí a modo que su olor a macho saliera de esos slips, se los fui bajando y saltó su pija gruesa y mojada, me la metí en la boca con hambre, saboreándolo a full, me gustaba dar placer a ese macho, sentir su respiración agitada era vital para mi, tras eso subí y me centré en sus axilas. No sé el tiempo que estuve devorándolo entero pero mi cuerpo y ser le pertenecía y quise que chupara de nuevo mis pezones, siempre que lo hacen pido a gritos que me cojan, que me usen, que me partan en dos y me llenen de leche. 

Casi tímidamente se lo pedí: chupame las tetillas, chupamelas! y lo hizo con mucho placer, con el hambre de un macho en celo pero con la sabiduría de un buen amante, mordí mi labio inferior por no gritar: su barba tupida me ponían los pezones duros, haciéndome latir y palpitar mi ano, lo pedí casi a gritos: cojeme, cojeme por favor, usame a tu antojo, macho! fue entonces cuando me volvió y escupiéndose en la mano y en su pija, se dispuso a meterme su chota de macho. Comenzó a dilatar mi ano aunque ya poco lo necesitaba, metió un dedo con saliva, lo giró en redondo dentro de mi, después cuando lo mojó bien dentro de mi caliente culo. Se agarró la pija con una mano y la llevo hasta la puerta misma de mi ano y con un pequeño movimiento de caderas metió la mitad de su verga dentro de mi, solté aire y me dispuse a recibir la otra mitad, no tardó nada en hacerlo y sentí como su gruesa pija golpeaba mi próstata y volviéndome loco de placer, sus movimientos acompasados fueron alternándose con giros en redondo mientras yo resoplaba, y gemía, mi pija babeaba excitadísima mientras él me penetraba con maestría y dedicación, cuando la saco de mi hambriento culo creí enloquecer para volver a hundirla con fuerza de nuevo, repitió muchísimas veces eso y a cada mete-saca me hacia ver la estrellas no de dolor sino de placer absoluto. 

Cuando dejó de hacerlo ya mi agujero estaba sumamente abierto y me tumbó boca arriba, colocando mis piernas sobre sus hombros y volvió a metérmela, así veía su cara de goce, como las gotas de su sudor caían sobre mi, después de un rato dándome verga así, se tumbó boca arriba y me dijo: clávatela entera, me puse encima y mientras él se agarraba la pija yo fui metiéndomela despacio al principio, cabalgando como una puta en celo rápidamente después, de mi pija salía ya un liquido espeso, caliente que caía sobre su ombligo, seguí así largo tiempo, subiendo, bajando, notando su enorme y gruesa chota dentro de mi, aceleré el ritmo cuando vi su cara de placer, sus ojos cerrados, sus gemidos. Sentí el calor de su leche dentro de mi culo y seguí y seguí, vaciándole los huevos a aquel macho, alzó sus manos y pellizquearon mis pezones, su pija seguía aún bien dura y yo la bombeaba dentro de mi, de mi culo salió un hilillo de su semen que él se encargó de recoger con sus dedos y la llevo a mi boca, chupé su néctar y volví a cabalgarlo, mi orgasmo se acercaba, iba a explotar, de un golpe certero sacó la pija de mi ardiente agujero y me hizo limpiarle la pija con mi lengua sus jugos, mientras lamía su pija tanta era mi excitación que solté mi chorro sobre su pija en un alarido de gozo, esta vez limpié su chota de mi leche mezclada con el sabor y el olor de su pija de machote. 

Ya completamente limpia caí rendido en su ingle mientras me acariciaba y me agarraba por la nuca. Nos vestimos sin hablar, apenas si nos miramos. Ya vestidos salimos del camión donde la tarde seguía su ritmo, nos despedimos con un beso con nuestras lenguas intercambiando saliva. Y diciéndome nos vemos la próxima. Me pasó su celular pero hasta ahora no volvimos a encontrarnos de nuevo todavía.



viernes, 19 de agosto de 2022

El señor que conocí por chat

 Yo estaba aburrido en casa, así que salí al cyber, y no tuve la mejor idea que meterme en uno de esos chats gays de los tantos que había en aquel momento.. En unos minutos mi nick decía algo así como "buscomaduropeludoact" y un señor me escribe, me dice que tiene unos 58 años, y que tiene ganas de un culito más joven. Yo en aquel momento tenía unos 22 años...

Guille me envía una foto donde me mostraba su pancita peluda

y a mi me encantó!

Le dije que nos veamos en una esquina bastante concurrida. Y vino con una camioneta, creo que como la de la foto, y una camisa abierta también pero de otro color, hacía mucho calor ese día. 

Apenas entré al interior de la camioneta, sentí un olor a sudor de macho impresionante que me calentó muchísimo. hasta creo que sentí el dulce olor a huevos que emanaba del interior de sus pantalones.. 

Me mira con una sonrisa y una cara como que se le había subido el libido cuando subí al camión.

Guille: hola bebe! Que lindo estás!

Yo: Vos también papi... 

Y me puse colorado.. Se dio cuenta y me dice:

G: relajate bebé, papi no va a hacer nada que no quieras.

Yo: En cambio yo quiero hacer todo lo que quieras papu, quiero ser tuyo.

G: Y lo vas a hacer bebito.. Vení

En ese momento, me hizo un gesto con la mano como para que me acercara, y me dio un beso; en el cual intento meter lengua, primero me impresionó pero abrí los labios y entró en todo frenesí y pude saborear su saliva a pleno. Me encantó ese gustito como a cerveza, me pareció, y ese olor de su sudor hizo que ardiera, y medio se me parara. Al parar el beso, se tocó el bulto.

G: uf vas a despertar a la bestia bebé.. si besas así me imagino... uf... ! 

Yo le toqué la pierna, y me tenté y toqué su panza peluda, él tenía la camisa casi desabrochada así que fue fácil poder hacerlo. En un momento, me agarra la mano y la pone sobre su tremendo bulto ahora y dice:

G: Así me panes, sentís? 

Mientras para en un lugar medio desolado, de fábricas.. Se abre el cierre y me dice que mire. Su pija salió, se veía toda mojada de pre seminal. Lo cual me calentó muchísimo, y se me hizo agua a la boca al segundo. 

G: Dale unos besitos a la bestia de papi

Dicho eso, bajé mi cabeza, mientras el sujetaba mi nuca como para que no escapara, cosa que no quería hacer, quería saborear la verga de ese hombre. Primero tomé una bocanada de su olorcito a macho que emanaba; era una mezcla de pis, sus jugos, y olor a chivo que me volvía loco.

Me la metí de a poco en la boca, y él suspiró profundo..

G: uuffff bebé seguí que a papá le gusta, y hay recompensa al final si seguís..

Ya la tenía dentro de mi boca, su verga era gruesa, cabezona como dicen, llena de preseminal que no paraba de salir. Lo saboreaba con mi lengua y me encantaba su gustito, tenía un poco de cebo o quesito debajo de la pielcita del glande que me tragué con mucha calentura y saboreé bien. Mientras tragaba sus jugos, él suspiraba. Me agarra de la nuca y como que me coge la boca, llega hasta mi garganta, casi me deja sin aire pero me la banqué como bien putito. Chupé sus huevos, los olí, los saboreé, sus pelos púbicos que seguro tragué un par me llenaban de su aroma a macho impresionante. Hacía un mete-saca con mi boca cada vez más rápido. Prácticamente cogía mi boca. 

y en un momento guime fuerte..

G: papi te va a dar su lechita, tragala toda que es con amor bebé

y mientras se la chupaba, guime como animal, y larga el primer chorro de leche que va a mi garganta, el otro en mi lengua y paladar, que no duró mucho ahí porque me lo tragué a los segundos de degustar. Que rica que era esa leche, entre dulce y salada, y un olor increíble. Y salió tanto que me boca dejó escapar una gota. y a lo último me la relamí. Cosa que él vio y sonrió satisfecho.

G: te gustó la lechita de papi?

Yo: si mucho.

G: en un rato te doy más mi bebito.

La guardó todavía media parada, se subió el cierre y puso en marcha el camión. 

G: a la noche te vengo a buscar y te venís a dormir conmigo a casa, querés?

Con la cabeza le dije que si, me llevó a casa, bajé y con la mano le dije "chau". Pensé que ya había sido todo. Pero a la noche, tocan bocina, veo el camión y era él! 

Corrí para salir enseguida con una alegría en mi cara. Apenas subí me di cuenta que el olor a macho chivado era más fuerte ahora. 

G: estoy todo chivado bebé. Al llegar a casa me pego una ducha.

Yo: no es necesario por mi. Me gusta tu olorcito.

G: mi olorcito a macho te gusta? o mi olor a chota? jaja 

Se rió bastante fuerte, agarró mi mano, mientras se sacaba el botón del pantalón, metiéndola y llevándola hacia su pija. La palpé y ya estaba morcillona. 

G: a ver sentí el olorcito que quedó en tu mano ahora.

Yo me llevé la mano a la nariz y aspiré fuerte ese olorcito a macho que tanto me gustaba. Guille sonrió con una sonrisa de satisfacción.. Yo estaba ansioso por chupársela. En un momento, que paró en un semáforo. Le bajé el cierre, la saqué y mientras manejaba, bajé hasta su pija metiéndomela en la boca.

G: uff bebé que lindo! 

Se la saboreé lo más que pude, hasta que me dijo, que ya estábamos por llegar, que apenas llegábamos me iba a dar la mema. 

Y dicho eso, apenas estacionó, abrió la puerta. Ni había entrado al living, que sacó su vergón. 

G: acá tenés tu biberón bebé

Yo: que rico papi! y esta lleno de lechita?

G: si, toda para vos.

Me arrodillé, y la metí en la boca, saboreando su quesito del día, y su pre seminal que ya estaba a full largando, traté de no perder ni una gota, impregnando mi nariz con su olorcito a macho tan embriagante. Mientras se la chupaba, noté que su casa, el living, tenía su olor guardado. Me excitaba tanto que mojé mi slip. Como cuando se la chupé en el auto. En un momento, gimio con voz más ronca, y me dijo "ahi viene". Y largó chorros de leche otra vez. Cosa que me impresionó que tuviera tanto guardada. Me la tragué toda de nuevo, la saboreé en mi boca. Y me volví loco con ese sabor entre dulce y amargo.

G: bebito hermoso me volvés loco! y me gusta.

Yo: a mi también me volvés loco papito!

Le dije mientras sentía su leche deslizándose por mi garganta, y con su sabor en mi boca..

G: ahora vamos a comer algo y después la seguimos en la cama bebé. Papi te va a mimar y dar pija toda la noche.

Dijo eso y me estremecí de solo saber que después sentiría esa verga dentro mío.



Ya en su pieza, después de cenar juntos, unas pizzas que pidió, algo rápido. A él se le notaba cansado.. Pero aún así me agarró de la mano, nos sentamos en su cama, que ufff la habitación entera sentía que olía a él, su olorcito a chivo en las sábanas, su olor a bolas de macho. Se me ensalivaba la boca de sentirlo. Me dio un beso de esos bien apasionados, metiendo lengua, yo instintivamente le agarré el bulto que ya estaba morcillón. Se paró y se sacó la camisa, dejando al descubierto su hermoso pecho y panza lleno de pelos. Le agarré el pantalón, acerqué mi nariz y aspiré ese olor a macho chivado tan rico que tenía. Le desabroché, y bajé el cierre. Salía más fuerte ese olor a chivo de un día de trabajo, y a orina, y leche que le había sacado aquel día y que alguna gota quedó guardada en su ropa interior. Ya lo tenía algo mojado, igual que yo con lo caliente que estaba, olí más, y bajé los boxers sucios, y me la metí en la boca con desesperación.
Él me dijo:
Ya extrañabas la verga de papi -No? 
uff bebé que lindo la chupas!
Yo: si papu.
G: Ponela bien dura que te quiero coger bebito.
Yo chupaba mientras lo escuchaba gemir con su voz masculina que me calentaba más, su verga no paraba de largar líquido pre seminal, tanto que en momentos pensé que había acabado porque inundaba mi boca de su jugo de macho.
En un momento me agarró y me levantó, me sacó los pantalones, y toda la ropa de un tirón casi. Me alzó y me tiró en la cama, él se terminó de sacar la poca ropa que le quedaba en sus tobillos. Y se abalanzó sobre mi. Encima mío, me besaba y apretaba a la vez, sentía su peso. Agarró mis piernas, las puso sobre sus hombros, y puso más saliva sobre su verga gruesa y mojada de su jugo de macho. Escupió un gran gallo de saliva en mi hoyito y puso un dedo dentro mío para que entrase su saliva. se agachó sobre mi agujerito y pasó su lengua, la introdujo, como cogiéndome con ella. Uff que linda sensación, algo que nunca había sentido antes. Después rápidamente se incorporó subiendo mis piernas al hombro, empinó su pija, entró de a poco su grueso glande, y lo sentía con locura, me hacía gemir como nunca.
Guille: ufff! bebé está entrando papi en tu culito... Te voy a hacer mío! 
Yo: si papu haceme tuyo! ya soy tuyo! Llename de tu lechita!
Guille: si bebé, no paro de llenarte de mi leche hasta que me hagas un pibe! vas a ver!
Y como una bestia la metió y yo sentí primero un dolor fuerte. pero empezó el mete y saca, y se fue pasando, y lo disfrutaba mucho, tanto que gemía como una perra sin poder controlarlo. Eso a él le encantaba porque lo veía en su cara, y aumentaba el ritmo más y más. La sacaba y la metía con todo por momentos. y en otros donde más disfrutaba esa verga gruesa, la metía hasta los huevos y la movía por dentro como si su pija latiera en mi orto. Bajó mis piernas, y yo lo abracé con estas, mientras bajaba sin sacar su pija de mi culo, besándome frenéticamente y yo bebía su saliva cuando metía su lengua en mi boca.
En esa posición estuvimos como más media hora o más, no sé, en momentos paraba sin sacarla solo para besarme y meter lengua para comenzar de nuevo metiendo fuerte. 
En lo que deja de besarme para decir:
Te voy a llenar de leche bebé! uff como me tenés! ese culo es de papi! 
Dijo eso último y sentí su leche caliente entrando en lo más profundo de mi orto. y yo le apretaba con mi culo su verga para que se quedé dentro y largue cada gota dentro mío. Se acostó sobre mi, yo con los piernas abrazando su torso, y él todavía dentro mío con su verga latiendo y escupiendo las últimas gotas de su leche.
Casi dormido, sale ya con su pija dormida de mi culo, creo que algunas gotas fueron a parar a las sábanas ja. Me agarra y dormimos abrazados, él haciéndome cucharita.
Por la mañana, mientras me apoyaba en esa posición se le paró, y me la metió mientras todavía estaba dormido. Fue muy lindo despertar con él cogiéndome.
Estaba vez cuando sintió que mi culo apretó su pija ya despierto. Aumentó el ritmo como un salvaje. y sin contemplación me la metió con el mete y saca hasta que sentí palpitar su verga dentro mío y largar su rica leche adentro otra vez..
Me dio un beso metiendo lengua y saliva. 
Guille: Buen día bebito!
Yo: Buen día papucho!
Así empezó una historia linda..







martes, 14 de septiembre de 2021

En el camión

Esta historia es de un amigo, pongámosle Juan:

Esto pasó cuando recién terminaba el colegio secundario, ya tenía todo listo para mudarme a la capital a estudiar una carrera universitaria. Con 18 años viviría solo, lejos de la presión de mis padres, estaba ansioso al respecto.

La fecha límite se acercaba y ya necesitaba viajar a la capital, donde vivo se encuentra bastante lejos, es bastante pequeño y como que se conocen todos. Mi padre no se hacía tiempo para llevarme y yo no quería viajar en colectivo porque tenía que llevar muchas cosas conmigo.

Un noche salimos a cenar mis papás, mi hermano y yo, a una confitería en el centro. Ahí mi padre se encontró con un grupos de hombres, apenas los vi me di cuenta que eran camioneros, cumplían todos los requisitos que el estereotipo precisa para delatar a una persona.

Mi papá trabaja con unos distribuidores que abastecen a todos los pueblos cercanos y por eso conocía a muchos camioneros. La cosa es que con mi madre y mi hermano nos sentamos y pedimos la comida, mi padre llego al rato con la novedad de que mañana mismo saldría ya para capital, que uno de los muchachos me acercaría.

A mi al principio no me cayó bien la idea, estaba molesto, prefería viajar en colectivo antes que con un completo desconocido, pero la decisión ya estaba tomada por mi papá.

Esa noche prepare todo lo que me faltaba, casi no dormí, estaba muy ansioso. En la mañana temprano sentí el ruido de una bocina, me acerqué a la ventana y ahí estaba el camionero.

Preparé mis cosas y me dispuse a bajar, cuando llegué al comedor ya podía escuchar la voz del hombre, gruesa y varonil, saludaba a mi madre con toda la confianza del mundo, mi padre llevaba mis bolsos al camión.

-Hola pequeño, vos debés ser Juan.

-Hola que tal, si si soy yo, mucho gusto!

-El gusto es mio compañero, llamame Hernán..

La cosa es que Hernán no aparentaba mas de unos 45 años, pero no llegaba a los 50 como lo supe mas tarde. Estaba bien nutrido, tenia unas piernas enormes y así también sus brazos, tenia una panza apetecible que no le hacia mal a nadie, tenía una gorra de las cuales se asomaba por los costados un poco de su pelo color castaño oscuro, una nariz prominente, enmarcadas por dos grandes cejas oscuras, y sus ojos, café, junto a una barba de unos días.

Todo el pesimismo se me pasó al ratito apenas lo vi, ahí parado junto la cocina de mi mamá, con unos jeans, y una camisa a cuadros prendida hasta la mitad, dejando ver parcialmente su pecho peludo, este hombre era un dios de las rutas, la manera que me sentí atraído por el fue increíble, con mis 18 años ya tenia bien en claro que mi condición sexual era gay, pero nunca un tipo me había calentado así. Siempre me enamoraba de compañeritos o amiguitos de mi edad, yo solo me los imaginaba besándome y hablando cosas del amor, con Hernán fue algo completamente diferente.

Me despedí de mi familia, me prometieron que pronto estarían conmigo para ver como me iba con mi nueva semi independencia, entre en el camión ese y quedé hipnotizado por el olor que había adentro, un olor a macho muy particular, una mezcla de desodorante para hombres con sudor, no se como explicarlo, pero estaba claro que era olor a hombre. Me calentaba bastante.

La verdad es que yo estaba muy tímido, casi no hablaba, si el me preguntaba algo yo respondía de manera cortante, tenía mucha vergüenza no sé porque. Él se dio cuenta al toque de que algo me pasaba.

-Che nene te pasa algo? Estas enojado por algo?

-No… No para nada, por qué lo dice?

-Porque te noto callado y cuando te pregunto algo me contestas mal… Te molesta que te hable? Si querés prendo la radio y seguimos el viaje callados.

-jaja no hace falta don Hernán, la verdad es que soy algo tímido… no sé..

-aahh esta bien entonces hijo, pensé que estabas molesto conmigo o que te incomodaba algo, conmigo no tenés que ser tímido, podés abrirte conmigo siempre que quieras, soy muy buen amigable.

-Ya lo creo que si don Hernán!

Y así chalamos un buen tramo cuando me entró el sueño, a medida que me dormía me iba sintiendo cada vez más caliente, era algo inexplicable jajaj seguramente fueron las hormonas típicas de la edad.

Él se dio cuenta que me dormía.

-Muchacho acostate sobre mi regazo, poné tu cabeza acá y estira las piernas así descansas bien.

Yo le hice caso sin chistar, asenté mi cabeza sobre sus piernas y estiré las mías a lo largo del asiento.

Don Hernán me comenzó a acariciar la cabeza, de forma muy mimosa, casi diría paternal, supongo que para que me durmiera mas rápido.

Y así lo hice, poco a poco me fui durmiendo… Estaba en ese estado en que no sabés si lo que pasa es real o es parte de un sueño cuando noté que Hernán se desprendía el botón de su pantalón, bajaba su cierre y dejaba escapar su pija erecta, que dada a la posición en que yo estaba quedaba justo al frente de mi cara, todo era muy confuso, Don Hernán trató de moverme, lo cual me terminó de despertar, pero entendí la situación al instante, decidí hacerme el dormido.

Me colocó boca abajo sobre su bragueta, por la cual escapaba su pija, me lo metió casi en la boca, erecta, y babeante de líquido pre seminal y ahí la dejó buen rato, yo estaba que me moría de gusto, no podía mover la boca ni mi lengua porque se daría cuenta que estaba despierto.

Él sólo comenzó a mover mi cabeza de un lado a otro, cosa que me encantó. Como queriendo cogerme la boca. Luego de un rato así, decidió estacionarse al costado de la ruta.

Cuando paró, empezó a mover mi cabeza arriba debajo de una muy rápida, estiro el brazo y pasó una mano bajo mis jeans y mi calzoncillo, tocando mis nalgas, buscando mi hoyito y hundiendo el dedo ahí, lo metía y lo sacaba, me estaba volviendo loco.

Yo no aguanté mas y comencé solo a chuparle bien esa pija gruesa y cabezona, babeante de líquidos de macho, cuando él notó que estaba despierto, empezó a gemir de gusto, y dijo un entrecortado "seguí así pendejito lindo!" En un momento, sacó la mano de mi cola y me miró como sorprendido, y con una sonrisa de satisfacción, yo sólo reí y le seguí chupando la chota con muchas ganas.

Él me separó de su pija, me bajó los pantalones y mi calzón, me puso boca abajo, sobre el asiento y me ensartó de una su pija en mi hasta entonces todavía inexplorado ano.

Pegué un grito muy fuerte, me dolió bastante, trataba de sacarlo de encima mío pero no conseguía hacerlo! El me sostenía fuerte, sentía todo su peso sobre mi.

Me penetraba duramente, a los pocos segundos me empezó a liberar de ese abrazo fuerte y le pedía mas.

- Así don Hernán, deme más duro, rompame el culo!

- Así chiquito te gusta,? Ahh pendejo puto, te voy a llenar el culo de leche!

- Si si aahh! aaaah hmm siga así don Hernán, que lindo se siente! hmmm

- Si gozá perra, sentí mi tranca en tu cola, nena toma mi lechita!


Y así estuvimos será cosa de 30 minutos cuando me cambio de posición, me hizo sentarme encima de él, yo de espaldas a el mirando para el frente. Después me dí vuelta casi sin sacarla de mi culo y le dí unos besos con lengua. Su gusto y olor a macho me encendían a mil.

Me senté y lo cabalgue un rato cuando de pronto me agarra la cintura y me lleva bien abajo, dejándome ensartado hasta el fondo, con su pija choreando leche calentita en mi interior.

Cuando saco su pija de mi culo, pude sentir como parte de su semen escapada de mi cola que quedó como una O roja, con leche escurriéndose por los costados de mis piernas.

Me alcanzó papel para que me limpiara, me besó en la boca, y siguió el viaje, como si nada hubiera pasado, charlamos muy bien todo el camino.

Cuando me dejo en mi departamento, me pidió mi número de teléfono, se lo dí y ahora nos vemos de vez en cuando, siempre estoy dispuesto para Hernán.